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Mi?rcoles 26 de Abril de 2017

El Motociclismo de

 

Velocidad en Chile

 

( 4° parte)

 

Las aventuras y triunfos de Pietro Morales

 


 

Retomamos esta historia de las motos de velocidad y sus pilotos volviendo hacia atrás en el tiempo. Para esto viajamos hasta el balneario de Santo Domingo para conversar con otro de los pilotos que escribieron esta historia con letras mayúsculas y quién guarda muchos recuerdos de aquella época. Nos referimos a Pietro Morales.

Como muchas de estas historias ella comienza con los sueños de un niño que anhela poder conducir una moto a sus tempranos años. Para esto debe esmerarse en dejar reluciente la moto de su padre, Pedro Pablo Morales, quien fuera el primer presidente de la FMC, -ya lo habíamos mencionado antes-, el premio era que su padre le enseñaba a manejar su moto el fin de semana y cuando menos lo esperaba ya se encontraba conduciendo la moto. Solo tenía 12 años. Es por eso que a la edad de 14 años le regalan su primera moto, una Excelsior 125 cc., moto que cambiaría por otra en menos de 2 meses.

 

Corría el año 1948 cuando acompaña a un ciclista como stayer en su participación en el Velódromo del Estadio Nacional. Ahí lo invitan a correr ya que en esa época corrían bicicletas y motos juntas, celebrando el 10 aniversario del recinto, montado sobre su Triumph 350 cc. y participa de la categoría 500 cc. estándar, ganando ahí su primera carrera.

Por esa época llega una moto HDR Vincent 1000 cc., apodada la sombra negra, que desarrollaba 180 Km x hora, una bicilíndrica con muchos avances para la época: ajustes altura pedalines,  para palanca de cambio y freno como también para el sillín.

Quien compra las dos únicas que llegan a Chile es Emanuel Cugniet, otro piloto de la época, junto a  Lorenzo Baroli, Bartolome Ortiz y Raul “Papin” Jaras, quienes corrían en auto y moto, porque las ganas eran demasiadas para satisfacerlas con una disciplina.

 

Un par de meses después Pietro tendría su primer gran desafío: la carrera Nos-Talca donde el pavimento solo llegaba hasta antes de San Fernando, con puentes improvisados con madera para las motos y que causarían su primer accidente mientras punteaba la carrera al pinchar un neumático y perder la visión por el adelantamiento y no poder curvar.  Termina entre zarzamoras pero sin lesiones graves, más dolido en su orgullo y por la moto. Esta carrera la gana Emanuel Cugniet con un promedio de 115 Km x hora. Por esa época aparecían los primeros cascos Cromwell, ya con sello homologación, el resto seguirían siendo las chaquetas y pantalones de cuero, con sus respectivas botas porque no había más equipamiento.

Meses más tarde su padre, vendiendo el reloj de oro de su madre, le regala para su cumpleaños una Triumph Speed Twin 500 cc.

Después en 1951 le compraría a “Papin” Jaras una Douglas 350 cc. nueva, bicilindrica con cilindros horizontales que estrena en una pista usada en Santo Domingo para carreras de coches con caballos de 800 mts. Fatal porque la moto se funde luego que le ponen un aceite más grueso.

Sigue participando en carreras como la primera ascensión al Cerro San Cristóbal en 1953, largando en la entrada y con meta en la cumbre. El titular del diario rezaba “se cayó, se paró y ganó“, en esa época la prensa cubría extensamente estos eventos. La carrera la hizo en 4,59 minutos, sobre un camino de tierra. Organizaba Green Cross, llamado el club de Los Pijes, y el Gran Premio lleva el nombre de “Augusto Larrain Morandé”, otro piloto de autos del club.

En esa época se corría en Talca en un velódromo con rectas de tierra y curvas pavimentadas con peralte, todo un desafío de conducción pero también existía el circuito Los Dominicos, de 4 Km, el Chena y otras carreras por calles y carreteras.

Pietro Morales participa en carreras en Mendoza y Lima, junto a pilotos como Federico Latcham, Rogelio Espinoza, Ernesto Kausel y Enrique Horta

En aquel tiempo no había Campeonato Nacional ya que aún no se fundaba la FMC. Eso llegaría el año 1955 pero el club Green Cross organizaba las 100 Millas, en el llamado circuito Tajamar, un trazado callejero entre los puentes del Arzobispo y Pedro de Valdivia, por Costanera y Santa María, con la presencia del equipo italiano de campeones mundiales en 1951, con Umberto Masseti, Nello Pagani y Alfredo Milani. Era otro tiempo del motociclismo ya que hoy parece casi imposible cerrar calles para una carrera de motos.

Pietro Morales fue Tri- Campeon chileno entre los años 1956-57-58, en la categoría 500 cc. en trazados como el  Velódromo del Estadio Nacional, Motódromo de Limache, Cerro San Luis, Los Dominicos y en Chena, algunos circuitos callejeros. Después de esta tiempo deja de participar en las carreras pero sigue ligado al motocross como a circuitos callejeros hasta finales de los años 60.

La actividad de la velocidad tendría un bajón a partir de 1963, a causa del cierre de la importación de motos durante el gobierno de Alessandri.

Nosotros seguiremos buscando a los protagonistas y sus historias en nuestra pasión por la velocidad.

Será hasta la próxima y mucha atención al conducir a sus joyitas. Se despide el Dr. Mortis, que sigue rodando por calles, circuitos y cerros…

 

Dr. Mortis

Mi?rcoles 26 de Abril de 2017

El Motociclismo de

 

Velocidad en Chile

 

3° parte

 


 

Estimados amigos, hoy daremos un salto en el tiempo en esta crónica sobre la historia del motociclismo de Velocidad en Chile, ya que hay una historia que comienza por los 7 años, sigue con la primera moto  a los 12 ¡ y que se sigue escribiendo hasta nuestros días, augurando un gran futuro por la proyección de esta !.

Conversamos con Cristian Scheib, nacido el año 1965, en la ciudad de Viña del Mar, dentro del seno de una familia que no tenía ninguna relación con las motos, pero que se empezaría a escribir con los sueños de un niño de 6 años que coleccionaba las chapitas de motos que salían con los álbumes de monitos de la época, donde se regalaban chapitas con imágenes de motos y que este fanático a su corta edad las coleccionaría todos en el closet de su pieza.

Luego vendría su primera moto de 50 cc. a los 12 años que duraría poco en su poder ya que tras una caída su madre decide venderla. A cuantos no les ha pasado algo similar, que las motos son un peligro, cuando lo que hay que entender es que quién maneja las motos son los peligros agentes del peligro. Pero bueno una caída no detendría los sueños de este adolecente que tenía entre ceja y ceja seguir en el mundo de las 2 ruedas.

A los 14 años tendría su segunda moto, una DT 100 con la cual comenzaría su encuentro con el todo terreno. Los cerros que rodean Viña del Mar serían testigos de muchos días arriba de la moto, disfrutando esta pasión que ya estaba arraigada en su corazón.

Seguiría muy pronto la entrada a las competencias de la mano de una KX 125, donde el motocross se incorpora a su vida. Con 14 años, seguiría algunos años más en el motocross y en el enduro antes de  pasar a  la pista.

Esta pasión por las motos hace que comience a importar su primera moto a los 17 años, una CB 750-F, seguida de una GSX 750, las cuales durarían poco en sus manos ya que el bichito del negocio corría paralelo por sus venas.

Con el pasar de los años Cristian se traslada a Santiago el año 86 y  comienza  a correr velocidad con 27 años en el mítico circuito de Las Vizcachas. Era el año 1992 y debuta en las carreras con una moto prestada por Cristian Cruz, seguiría una FZR 400, después importaría 20 motos RS 125 y  250 de fórmula para formar una categoría con pilotos como Gonzalo Huerta, Vicente Leguina, Felipe Horta, Cristino, Ignacio Misle entre otros. Luego seguiría con una FZR 400 y entre los años 94 al 97  sería Campeón de Chile en la categoría 400 cc. con distintas motos. También conquistaría el título de 125 cc.y Fuerza Libre  como se llamaban a las SBK en ese tiempo. Hay que recordar que por esa época aún no se contaba con un parque de motocicletas como el que tenemos hoy.

Después Cristian sale a correr a Argentina el año 1996, acompañado de Rolando Bergmann; después seguiría en Estados Unidos el año 1997 en una fecha en Laguna Seca en la categoría 250 cc., después le seguirían varios torneos internacionales con destacadas participaciones.

Pero llega el año 1995 cuandio nace Maximilian y el 1997 sería el turno de Martin, sus 2 hijos mayores a través de los cuales su padre decide continuar con su pasión por las 2 ruedas.

A Maxi le regala su primera moto a los 2 años, una QR 50, que junto a sus amigos Rolando y Gonzalo Bergmann trabajan para ponerle ruedas laterales a la moto. Sería el comienzo del pequeño Maxi quien seguiría el camino trazado por su padre en sus primeros años arriba de la moto, continuarían largas sesiones de entrenamientos en un planificado derrotero que Cristian había desarrollado en su mente.

Esta comenzó con lo básico: acelerar y frenar en recta, sacarle las rueditas. A los 3 años ya empiezan a gira en un ovalo de tierra. Después les incorpora un salto pequeño en la recta, luego hace una entrada de enduro corta, de baja dificultad agregada al ovalo, todo esto hecho por él y para los niños.

A los 4 años lleva a  Maxi al Enduro Kids, donde gana el Campeonato a los 7 años; después hace motocross en una KX 60 y lo lleva a jugar tenis.  Martin mientras tanto heredaba todo lo que quedaba del hermano mayor y sigue el mismo camino, sin perderle pisada.

Cristian se retira momentáneamente de la competencia el 98 para volver el 2005 al SBK, junto a pilotos como Andres Jusari, Vicente Leguina, Juan Antonio Rafide, Ricardo Piccolino Valenzuela, seguiría en esta categoría  hasta hace pocos años cuando compartimos pista en Interlomas de Temuco el 2014. También junto al Rolo Bergmann iría a Argentina en 250 el 2008, con las ganas de estar el mayor tiempo arriba de la moto sumando kilómetros de pista.

Pero la historia ya estaba escrita de cómo se desarrollaría la escuela de los niños Maxi y Martin en la parcela de Curacavi donde vive desde el año 89, con un arduo trabajo de entrenamientos a través del tiempo, guiados por su padre.

Maxi tendría sus primeras armas en la pista junto a su padre en San Rafael el año 2008; con 13 años, donde también compartimos pista y Maxi se sube a una 400 facilitada por Cristian Castro que al finalizar la tanda termina con una caída el día sábado al final de la recta con lo que ese fin de semana para los Scheib termina sin éxitos pero sin consecuencias físicas, afortunadamente.

Hoy esta historia continua con el apellido Scheib fuera de Chile, con Maximilian corriendo el Campeonato Europeo de SBK, que ganó recientemente en España!!! y las mayor cantidad posible de wildcard para el Superstock, telonera del WSBK, este 2016 y Martin, por su parte, compitiendo en México y Argentina en 600 donde conquista la punta del Campeonato Mexicano y es top ten en el argentino que claramente tiene un mejor nivel, todos estos éxitos fruto de un largo trabajo realizado por Cristian Scheib a lo largo de 20 años.

Será hasta la próxima, donde seguiremos revisando la historia así que conduzcan con prudencia, bien equipados y sigan disfrutando de nuestra pasión de las 2 ruedas.

 Dr. Mortis…

 

 

Mi?rcoles 26 de Abril de 2017

Historia del Motociclismo

 

de Velocidad en Chile

 

(2° parte)

 

 

 

 

Hoy conversamos con Kurt Horta y su padre Enrique Horta sobre las memorias de los inicios de sus carreras; de quienes los acompañaban en estas aventuras de correr en moto por aquella época.

Para esto nos remontamos a los años 40, donde se corría en un ovalo de tierra en Limache, pilotos de la talla de Pietro Morales, Enrique Horta, Rogelio Espinoza, Guillermo Espinoza, Jorge Marticorena, Federico Latcham, montaban maquinas como las Triumph Tiger de 500 cc., AJS, Horex, y Zundap de 350 cc. También participaban en Royal Enfield de 500 cc. mono cilíndricas, mayoritariamente inglesas y alemanas.

Sobre el equipamiento que usaban los pilotos en esa época, los recursos no eran muchos por lo que los cascos eran de cuero tipo aviadores, las conocidas antiparras de pilotos de aviación, las chaquetas de cuero y pantalones de cuero que solo algunos podían contar, más un par de botas y los respectivos guantes. Era toda una aventura cómo se montaban en sus máquinas, que había que vivirla con lo que se tuviera a mano para no quedarse abajo.

También se usaba el Velódromo de Talca para correr velocidad, esto en el año 1946 donde Enrique Horta gana su primera carrera a con una Triumph 350 cc. con horquilla mecánica, después seguiría con una Triumph Tiger 500 cc.

En la década del 50, se incorpora la pista del Estadio Nacional, el velódromo que contaba con una pista con peralte, los pilotos y maquinas seguirían siendo casi los mismos, salvo la Norton Le Mans, de 500 ccc, conducida por Rogelio Espinoza. También el motódromo de una milla en Limache, de tierra, donde se corría Speedway con motos como Norton de 500 cc., monocilindricas, con aro 21 adelante y 19 atrás, se usaba neumáticos de calle. En esta moto Enrique Horta clasifica tercero como mejor chileno, detrás de argentinos y uruguayos que venían con motos preparadas de carrera. El año 1955 gana el Campeonato Nacional en 500 cc. siendo de los primeros campeonatos federados.

Otro circuito que se suma a la época es el autódromo de Chena, una pista de tierra como muchas otras de la época, con un trazado de 1600 metros.

Ya en la década de los 60, aparece el circuito de Don Bosco en San Bernardo, una pista callejera donde hace su debut Kurt Horta, -1962 para ser exactos-, montando una Frejus de 50 cc., con un motor de 2 tiempos, con cambios a la mano. Con tan solo 13 años inicia una larga carrera como piloto, para posteriormente convertirse en un destacado piloto de motos y autos a nivel nacional e internacional.

Kurt cuenta que debuta con un motor Honda de 50 cc. montado en un chasis MV Agusta, también en este circuito. Otro de los detalles ingeniosos para suplir la falta de equipamiento, era agregarle planchas de fierro a unas botas comunes y corrientes y una puntera, con esto corrían las 100 millas. Se usaban cascos Romel y Cronwell, con orejeras de plástico, muy típicos de la época. Después aparecerían los cascos Arbolito, hechos de fibra.

Su primer casco integral sería un Boitle que usaría para correr en una Yamaha TZ 250 cc, bicilindrica ya por la década de los 80, ahora en el autódromo de Las Vizcachas, en funcionamiento desde el año 1965.

Kurt Horta gano en total 27 Campeonatos Nacionales en velocidad y motocross, conquistando también dos Campeonatos Sudamericanos en Velocidad, corriendo una Morini de 125 cc y una Ducati de 250 cc.

En esa época participaban pilotos como Guido Cyrano y Adriano Cristino con una Motovi 50 cc y una Ducati 125 cc, respectivamente, Kurt lo hacía con una Motovi también. Por esa época hacen su aparición las motos italianas como Ducati, Morini, Benelli y Armachi y las categorías partían en los 50 cc, 100 cc., 125 cc.,175 cc. y 250 cc., los motores de 2 tiempos estaban en su apogeo, dejando atrás la época de las 500 cc y 4 tiempos.

Otro dato interesante es que se corría motocross con motonetas, Lambretta y Vespa a las cuales les agregaban pernos de carrocería con doble tuerca por afuera para poder correr en barro, la falta de neumáticos se suplía con mucho ingenio criollo.

En la década del 70 y se construye un autódromo en Los Angeles, de los hermanos Crespo; también se corria en la ciudad de Osorno, como ven la actividad aunque con pocos pilotos se practicaba en varias regiones del país.

Otro dato importante a destacar es que Enrique Horta ayuda a formar la rama de motociclismo de Green Gross en Santiago, asi como las asociaciones norte , centro y sur en el año 1953, para con estas finalmente lograr formar la FMC en el año 1955, presidida por primera vez por Pedro Pablo Morales, seguido de Ramon Valdez Zeballos, quien logra la personalidad jurídica.

Finalmente Enrique Horta se vuelca a trabajar para enseñar y desarrollar las carreras deportivas de sus 2 hijos, Kurt y Felipe, quienes llevan aceite en las venas en vez de sangre, vivieron siempre ligados a los fierros junto a su padre.

Seguiremos contando esta historia a travez de sus protagonistas en los próximos números, asi que conduzcan con el equipamiento necesario, disfruten de la moto y será hasta la próxima!!!!

 

 

Mi?rcoles 26 de Abril de 2017

 

El Motociclismo de

 

Velocidad en Chile



 

Después de concluir las Tres Horas Internacionales de La Serena, donde estuvieron los pilotos que de verdad se creen el cuento, se me vienen a la memoria todos y todas las grandes carreras que se desarrollaron en Chile desde tiempos inmemorables, donde grandes pilotos destacaron en el ámbito nacional e internacional.

Donde no importaba si había circuito o no había, si tenían o no tenían los recursos, los trajes último modelo y las motos con toda la chaya. La carrera se hacía a  puro corazón y  con una motivación que hoy se echa de menos.

La historia parte con las primeras 100 millas Internacionales en el Circuito de Limache el año 1922, organizada por el Valparaíso Moto Club que se funda en  Septiembre de 1914 y después seguiría la carrera en Le Mans, así se escribía la historia.

Las míticas carreras en Playa Ancha organizadas por el Valparaiso Moto Club, un anillo de tierra, con pilotos como Bartolomé Ortiz, Humberto Milossi, argentino, Felipe Santibañes, Rogelio Espinoza, Enrique Horta, con los hermanos Juan y Rigoberto López, Luis Jeria, Guido Cirano, Renato Calderón, Guillermo Espinoza, Pablo Gamberini, Freddy Valderrama padre, Ivan Jarpa, Mario Cristino, Humberto Masetti y Juan Tamayo, más todos los de Santiago.

El año 58 se corre en el loteo Los Dominicos, con un  Erhard Kausel, en una moto Guzzi 100 cc quien hacía su primera presentación en una moto de velocidad y participaban los argentinos Cupeiro y Kisling. Ellos corrieron en 50 cc de 2T, NSU, también participaba Pietro Morales.

El Latinoamericano de Velocidad, donde nos visitaron pilotos de la talla de Carlos Lavado quien luchó palmo a palmo con nuestro crédito Vicenzo Cascino en una moto formula 350 cc y quien se quedara finalmente con la carrera en el mítico circuito de Las Vizcachas con su larga recta, corría el año 1976.

Como olvidar las Tres Horas desarrolladas en un loteo en La Dehesa, donde pilotos como Antonio López, José Cox, Jaime Bustamante, Rodrigo Guarda, los hermanos Izquierdo, Felipe Horta, Cristian Haleby, Jorge Herrera, Marco Antonio Barbosa, Eduardo Mirelli, los hermanos Barbieri, quienes venían de Peru con sus Ducati 900 y 750 cc. se jugaban el todo por el todo, aunque se corriera en calles de cemento, con cunetas, postes y todo lo que implicaba rodar en un loteo recién hecho y muchos más, tanto de Santiago, Valparaíso y Limache, cuna del motociclismo chileno.

Las ultimas 100 millas se corrieron el año 1982 ganadas por los hermanos Felipe y Kurt Horta, donde binomios como los hermanos Izquierdo, los De Carcer y  los mencionados anteriormente. Como olvidar como rugían las Ducati de los Barbieri en la recta de Las Vizcachas.

Otro gran  piloto como fue Vicenzo Cascino marcó una época, quién incursiono en el Mundial de Motociclismo desde el año 1981 en la categoría Fórmula 350 cc. en la ciudad de Buenos Aires, luego seguiría en la categoría 500 cc.  dónde participó en distintos circuitos del mundial hasta el año 1989. Felipe Horta es otro piloto que también participó en el Mundial de Velocidad en un par de fechas.

Pero volvamos a nuestra tierra. Recordando nuestra historia me encuentro con mi gran amigo y partner Rodrigo Guarda, quien sigue cultivando su amor por los fierros en su Museo del Runge, comuna de Puchuncaví, donde atesora un sinfín de motos y autos, algunas funcionando como una Ural del año 67 con sidecar, que partió al toque después de no arrancar en tres meses; sus antiguas Harley&Davinson, destacando la del año 46 que aún participa en encuentros y playas de la Quinta Región y Mendoza.

El que fuera Campeón Nacional de Velocidad entre los años 1986 y 1987, comparte sus recuerdos a quienes visitan el museo mostrando sus joyitas de 2 y 4 ruedas,  los V8 y 6 en línea, junto a carros bomba, ambulancia de la 2° guerra, los Ford 29, 42 y otros modelos, el Barracuda, Mustangs y Camaro, que rugen para el deleite de los visitantes.

Otro que marcó una época es Andrés Jusari, quien ganara su primer Campeonato Nacional en el año 1990, después siguió  el 91, 92 y 97, un total de 7 Campeonatos Nacionales. Otros pilotos de la época eran  Patricio Navarrete, Jacksa Simunovic, Pablo Gamberini.

Por ese tiempo también participaba en sus primeras carreras Vicente Leguina y pronto conquistaría números títulos Nacionales e Internacionelas tanto en Chile, Argentina y Perú.

Bueno amigos, seguiremos con este relato en los próximos números, ya que hay mucho que contar y compartir con ustedes.

Manejen con cuidado, usen el equipamiento necesario, disfruten de la pasión de las dos ruedas y será hasta la próxima. Un gran abrazo para todos los lectores de nuestra revista.

 

Vincenzo Cascino

 

Mi?rcoles 26 de Abril de 2017

Los 10 mandamientos

 

Del motorista en la ciudad

 



Esta vez dejaremos el campo deportivo del mundo de las dos ruedas, para adentrarnos en el mundo del día a día, que deben afrontar todos quienes transitan en moto como medio de transporte.

Un tema que por su complejidad y diversidad no es fácil de abordar, ya que son distintos perfiles de usuarios los que usan la moto cada día. Podríamos dictar una cátedra sobre leyes del tránsito pero seguro que no ayudarán a la supervivencia de los usuarios de motos.

Como primera mandamiento, debemos considerar usar el equipamiento adecuado para la protección del motociclista, esto es chaqueta con protecciones, calzado que proteja los tobillos, guantes de cuero, los de tela no protegen frente a la abrasión del pavimento, cascos homologados y vigentes. Muchos de los que se venden en el mercado no tienen ninguna certificación y lo más importante es la vigencia ya que todos los cascos tiene fecha de vencimiento, situación desconocida por la gran mayoría. En este punto también convendría decir que los cascos tipo militares que vemos mucho, no ofrecen ninguna protección a la hora de una caída, los integrales son los ideales.

Segundo mandamiento, el buen estado mecánico de su motocicleta es indispensable, ya que es muy frecuente ver neumáticos en mal estado, perdidas de aceite en motores y horquillas, que pueden ocasionar caídas o falta de frenado al derramarse sobre neumáticos y frenos.

Tercer mandamiento y muy importante, nunca conducir la motocicleta bajo la influencia del alcohol ya que todos sabemos que los reflejos disminuyen en forma drástica y además muchas veces incita a correr a altas velocidades cuando no se está en condiciones de dominar la moto.

Cuarto mandamiento, mantener siempre una distancia prudente con el vehículo que nos antecede, ya que la mayoría de los accidentes en moto son por alcance, es decir una frenada imprevista del automóvil adelante termina con la moto impactada en la parte posterior del vehículo.

Quinto mandamiento, siempre estar pendiente también de los automóviles que viene atrás nuestro cuando nos detenemos en un cruce, ya que muchas veces la moto se detiene guardando su distancia y el automóvil de atrás no está atento y embiste a la moto por atrás. Parece ridículo pero es más frecuente de lo que se piensa.

Sexto mandamiento, cuando estas detenido en un semáforo en luz roja, antes de partir mira hacia los dos lados antes de reiniciar la marcha ya que es muy común que autos se pasen la luz roja a gran velocidad y serás víctima de un gran choque, por eso los semáforos no son para largar como si estuvieras en una pista de carreras.

Séptimo mandamiento, el conducir una moto hoy implica no solo estar pendiente de lo que haces tú durante el trayecto sino que debes siempre prestar más atención a las maniobras que hacen el resto de los automóviles, ya que muchas veces señalizan de improviso para girar o giran en el sentido contrario del intermitente, frenan de improviso porque les sonó el celular o van enviando mensajes de texto, costumbre que cada día es más frecuente. Es deber del motorista desarrollar un sexto sentido para anticipar lo que harán los automóviles que circulan a tu alrededor.

Octavo mandamiento es la velocidad de circulación, donde siempre recomiendo no seguir el ritmo de los automóviles ya que quedaras atrapado entre ellos en caso de accidentes, por lo que sugiero siempre posicionarse entre las líneas de circulación para adelantar, -esto es el típico zigzag que a los automovilistas no les gusta mucho-, pero que salva muchas veces a los motoristas de un accidente. Para esto se debe siempre calcular bien los espacios y velocidades de desplazamientos de los otros vehículos para no ocasionar daños a espejos y rayas en las puertas de los autos.

Noveno mandamiento, en caso de circular con el pavimento mojado o solo húmedo se debe conducir de forma gradual. Esto significa no acelerar en forma abrupta, no frenar bloqueando las ruedas porque eso es caída inmediata, al doblar no inclinar en demasía la moto sino más bien hacer uno el contrapeso para mantener la moto lo más vertical posible y a velocidad prudente ya que la distancia y tiempo de frenado se incrementará bastante.

Decimo mandamiento, hoy día las calles no siempre están libres y limpias para la circulación en moto. El mayor ejemplo de esto son las extensas manchas de petróleo que dejan caer los buses del transporte urbano cada día en ciertos recorridos. Por esto debemos siempre estar muy atentos a la condición del pavimento y memorizar donde estas manchas se ubican habitualmente. El petróleo es grasoso por lo que siempre que este húmedo tendrá un cierto brillo. Si debes pisarlo porque no tienes otra alternativa no intentes frenar, doblar o acelerar, ya que patinaras inmediatamente, solo sigue tu trayectoria lo más recto posible y mantén el volante derecho y  bajo control.

Amigos, será hasta la próxima. Sigan estos consejos que los ayudarán a sobrevivir en este mar de autos que hay en la ciudad. ¡Se lo dice el Dr. Mortis, ¡ que lleva varios siglos arriba de la moto!

 

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